Es un hecho, posiblemente involuntario por parte de muchas militantes incautas, que el movimiento feminista se infiltra en los movimientos sociales para crear divisiones o tensiones innecesarias.
El último ejemplo lo tenemos en el Movimiento 15M, el cual apuesta por una democracia social y el mantenimiento del Estado del Bienestar y los derechos sociales y laborales. Este movimiento ha desembocado en una serie de acampadas en las principales plazas del territorio Español.
En la acampada se han creado asambleas de diversos temas como parados, gasto militar, etcétera, y no pudo faltar el feminismo. Incluso se han organizado charlas y debates "de género" para que las seguidoras de esta religión, cada vez con menos fundamento y utilidad práctica, hagan alarde de un "lenguaje inclusivo" (por lo visto ahora se creen académicas de la lengua), de "micromachismos" (comportamientos rutinarios inofensivos de los hombres y que los definen culturamente), de "violencia de género" (su gran caballo de batalla en la falsimedia), etcétera. Lógicamente, de luchar por el derecho al voto las feministas (para seguir existiendo y sentirse oprimidas y merecedoras de especial trato) han decidido pasar a declarar la guerra al Modo de Vida de la gente, contribuyendo a "limpiar" las construcciones sociales. La consecuencia es vaciar a la gente de identidad y que se llene ese vacío con ideología del estupidizante y atomizante Nuevo Orden.
Les ha faltado tiempo para dar el siguiente paso; sabotear directamente las acampadas ciudadanas. Alegando "abusos sexuales" en la mayor de todas las acampadas de España, en la Puerta del Sol de Madrid, las feministas han abogado por marcharse, no sin antes dejar la copla de "a ver cuándo se empieza disolver esto". Este es el mismo mensaje de la prensa, que ya no reporta el Movimiento, sino cuándo y cómo tendrán lugar las reuniones que lleven a su disolución, así como la "insostenible insalubridad", las "reuniones sin consensos" y, ahora, gracias a este caso, el "caos sexual"...
En lugar de afrontar los abusos sexuales como cualquier ciudadano, denunciando a la policía o marchándose de modo individual alegando razones personales, no han dudado en aprovechar el caso para sabotear desde dentro. Como reza una de las pancartas del Movimiento; "En este país se puede acampar para ver un concierto de Justin Bieber pero no para defender tus derechos".
Lo que ya provoca la risa, por el patetismo digo, es el cartel y el manifiesto de las feministas de las acampadas que cita "La revolución será feminista o no será". El cartel y los panfletos que dicen eso tendrían cierto sentido de no ser porque el 99% de los miembros del Movimiento 15M se posicionan a favor del feminismo y sus asambleas en la acampada. ¡Nadie les ha querido quitar nada! Entonces, ¿a qué viene eso?.
Es sorprendente cómo fingen un autoataque para fortalecerse, tal y como haría cualquier secta mesiánica. Para un grupo cerrado de mente es muy, muy importante sentir la sensación de una amenaza externa para así estar cohesionados contra ella. De este modo, en estos momentos convulsos las feministas necesitan estar más unidas que nunca y es por esto que se auto-victimizan y reivindican lo que nadie les intentaba quitar.
Con esa actitud "a la defensiva" generan cierta antipatía, que es precisamente lo que quieren; provocar a los demás a ver cuándo saltan en contra de ellas y hacer ver el "machismo oculto" que "tenemos todavía, a pesar de sus esfuerzos constantes por librarnos de él". Eso es su sueño dorado, que les ataquen para sentirse necesarias, y es por esto que no he querido coger el micrófono en la acampada de mi ciudad y decir lo que pienso de su ideología (¿es realmente una ideología o es una idea estirada artificialmente para formar una ideología?).
Sin embargo, no todos son como yo. De hecho, cuando pusieron en Madrid la pancarta de "La revolución será feminista o no será", la gente se picó ante ese victimismo injustificado y se oyeron algunos gritos de "¡Fuera!¡Fuera!". Cosa que me parece normal, ya si ellas insinúan con carteles que se les esta negando la participación en el Movimiento (cosa que, repito, no es cierta) están desacreditando un movimiento labrado con el esfuerzo de muchas personas y están llamado machistas (su insulto preferido) a los presentes. Y, para más inri, si se trata de un movimiento que alega estar por encima de la diatriba "izquierda y derecha" y no ser ideologizado (para abarcar más gente), el letrero es totalmente injusto para/con otras organizaciones que han dejado en el trastero muchos carteles de su cuerda.
Para mí todo esto del feminismo es un montaje, como los pepinos venenosos, la gripe de los putos pollos o qué se yo. Yo, como quien oye llover.