08/09/09

El FEMINISMO es un invento del SISTEMA

El feminismo es un invento del sistema para dividir a los oprimidos. La opresión se ha llevado a cabo tanto con el hombre como con la mujer. Luchar sólo contra un tipo de opresión no tiene ningún sentido. Hay que emplear todas las energías en luchar contra lo que nos oprime a todos: el Estado.

El feminismo, desde el propio término, es ya malsonante. Con esa palabra es inevitable pensar en algún tipo de agresión de la fémina hacia su ambiente en pos de elevarse, lo cual no es malo, pero me da que el enemigo soy yo; el varón. Más raro aún es cuando conviertes la palabra feminismo en un caballo de batalla y al mismo tiempo sueles negar las propiedades entendidas de la fémina. Llamar a un movimiento que va contra la concepción mundial de la fémina "feminismo" no tiene mucho sentido.

Algunos ya están hablando del tema abiertamente. El periodista Aaron Russo se hizo amigo personal de Nicolás Rockefeller (los Rockefeller son el clan más poderoso del mundo). Cuando Aaron preguntó a Rockefeller qué opinaba del movimiento feminista Nicolás rió y le confesó que el movimiento había sido creado por Ellos (refiriéndose a los banqueros y al stablishment) y que lo habían hecho para sumar a la otra mitad de la población al pago del impuesto sobre la renta, que en USA es anticonstitucional, y para lograr que a los niños dejara de criarlos sus padres y los criara el Estado, asociando mentalmente al gobierno como su padre. Esto sería sólo una mera declaración, pero se ve respaldada por los hechos.

Hay que recordar el que movimiento por la "incorporación de las mujeres al mercado de trabajo" es una falacia. Las mujeres siempre han trabajado, hasta los años dorados del capitalismo americano, refiriéndome a los años 50, 60 y principios de los 70, donde el marido de clase proletaria ganaba suficiente dinero y tenía la suficiente estabilidad como para tener un pedazo de casa y un coche y no era necesario que su esposa trabajara. Los impuestos sobre el salario entonces sólo se cobraban a los hombres, con lo cual el Gobierno sólo sangraba a la mitad de la población. Lo que hubiera gustado es sangrar a la otra media. Entonces surgieron feministas diciendo "ei, las mujeres están oprimidas porque no trabajan", cuando durante toda la historia había sido al revés: las mujeres habían estado oprimidas porque el trabajo en factorías y oficinas capitalistas deshumanizadas no les dejaba vivir su vida. Ni a los hombres tampoco, claro está.

Con la literatura feminista se ha querido decir "mujer, como no te metas en una oficina a trabajar 10 horas al día no vas a poder realizarte como persona y vas a estar condenada al ámbito privado". Eso es una tergiversación. Una persona que no trabaje puede salir al ámbito público cuando quiera gracias a actividades recreativas, artísticas, políticas, etcétera.

Existen hechos y pruebas irrefutables de que el movimiento feminista desde su origen y durante su desarrollo ha estado más ligado al Poder y a los intereses de la élite de lo que nos han contado. Y que, por mucho que las feministas hablen de religión como una cadena, su movimiento de liberación ha estado ligado a rituales religiosos ocultos en sus comienzos.

El Bohemian Club es un círculo fundado en 1872 donde la élite de Estados Unidos, sobretodo republicanos conservadores pero también algunos demócratas liberales, se reúne para realizar actividades de ocio y adoraciones pagánicas en un "campamento de verano" conocido como Bohemian Grove (en español, "Arboleda Bohemia"). En este club sólo se admiten varones y, sin embargo, una de las fundadoras del feminismo, Sara Jane Lippincott, no sólo fue admitida sino que ha sido Miembro Honorario. Cabe destacar que en el Bohemian Grove se han gravado con cámara oculta cremaciones y sacrificios humanos que “se suponen” simulados con muñecos.

Falta poco para que se descubra de manera definitiva que en los orígenes del feminismo intervino el ocultismo, ya que el propio signo de la mujer esta extraído de la religión egipcia, que es una importante fuente de conocimiento simbólico-ocultista. También el mismo signo ha sido usado para representar a Venus (diosa romana) y al cobre (lo que recuerda a la alquimia medieval). Aquí vemos el signo egipcio del anj comparado con el signo de la mujer y del feminismo. El signo egipcio del ang, además, es igual al ankha (prácticamente se habla de lo mismo al decir anj o anhka) según algunos usado por el satanismo para temas de fertilidad y de unidad entre hombre y mujer.

Sara Jane Lippincott no es el único caso de prestigiosa feminista metida hasta las cejas en lo más podrido del sistema. Gloria Steinem, que decía que se había transformado feminista a raíz de sus dificultades para encontrar trabajo por ser mujer, fue destapada por otro grupo feminista llamado Red Stocking (ya sabéis que los grupúsculos se izquierda se sacan los trapos sucios entre ellos) que probó que en 1979, antes de que Gloria fuera líder feminista, había trabajado en Europa infiltrándose en grupos marxistas para desmantelarlos y frenar la expansión ideológica del comunismo en plena Guerra Fría. Es decir, era un agente contra el comunismo.

En 1958, Gloria había sido reclutada por Cord Meyers, de la órbita de la CIA, para dirigir un grupo informal de activistas llamado “Servicio de Investigación Independiente” dentro del movimiento llamado “Congreso para la Liberación Cultural”, que crearía revistas como “Partisan Review” o “Encounter” con el fin de crear una izquierda “chic” para oponerse a la “desfasada” izquierda marxista.

La cosa no acaba aquí. El agente de la CIA Clay Felker daría trabajo a Steinem en su revista “Esquire” y, posteriormente, en el New York Magazine. Poco a poco, Steinem iría trepando y se convertiría en la directora de la revista Ms Magazine (en español “Señorita Revista”, nombre muy poco subversivo, ¿no?), que tenía conexiones evidentes con la CIA por medio de la Warner Comunications, la cual puso el dinero para su fundación.

La primera editora de la Señorita Revista fue Elizabeth Forsling Harris, ejecutiva conectada con la CIA que, en 1963, planearia la ruta del coche de Presidente JFK en Dallas el día en que su coche fue tiroteado y JFK asesinado. Hoy, agentes secretos han confesado que la ruta del coche del Presidente aquel día era bastante temeraria.

Para rematar la faena, Gloria Steinem estuvo casada 8 largos años con Stanley Pottinger, asesor de Nixon. Nixon, por si no lo sabéis, fue un presidente conservador y corrupto que dimitió tras ser pillado espiando al partido contrario. De Nixon también se han encontrado gravaciones siniestras donde mantiene conversaciones acerca de hipotecar la vida de la nación privatizando al máximo la sanidad en USA. Finalmente, Nixon fue uno de los que mantuvo la terrible Guerra del Vietnam.

Sobre el maridito de Gloria, Stanley Pottinger, también se puede decir que fue el fiscal que mandó parar las investigaciones por el asesinato del líder pacifista negro Martin Luther King.

Es una coincidencia que muchos personajes de esta trama sean judíos americanos, cuando sólo el 1% de los americanos lo son. Personalmente, no tengo nada en contra de los judíos, ya que tengo sangre judía, e incluso me gusta su folclore. Pero algunos sí debe de darles vergüenza serlo (o tienen interés en ocultarlo), y me estoy refiriendo a Betty Naomi Goldstein, que cambiaría su apellido judío por el de Friedan. Algunos creen que cambió su apellido porque Friedan suena mucho a Freedom, que en inglés significa “libertad”, aunque esta teoría está algo cogida por los pelos.

Betty Friedan, la feminista reciente más famosa, participó en asociaciones antidifamación judías en el Reino Unido. Para el que no lo sepa, las ligas antidifamación no son más que el disfraz de grupos de presión política por la censura sionista. Decir también que Betty publicó artículos en la revista Cosmopolitan, publicación donde la máxima preocupación de la mujer es gustarle a los hombres. ¿Alguien puede entenderlo?



Los que me conocen saben que no soy ni machista ni homófobo. No creo que haya que estar a favor de movimientos feministas para ser una persona íntegra.

Espero que os haya gustado el artículo. Aunque lo dudo mucho. La verdad duele.