
Cuando el Estado pueda cerrar páginas web por razones de Copyright se hará una herida de muerte a la libertad de prensa que había nacido con Internet; una expresión digital del buen sentido del anarquismo. Sólo los sites donde los propietarios sean ricos, empresas u organizaciones solventes serán vistosos, ya que sus dueños pagarán religiosamente los derechos de autor de las mejores imágenes y los mejores vídeos, eclipsando así a toda web "pobre", que no pueda pagar esa imagen vistosa a The Walt Disney Company, Paramout Pictures o Universal Studios.
La Revuelta de Oliverteller usa gran cantidad de imágenes de otros sin pagar ni Copyright ni leches fritas. Con ellas ilustro mis artículos y así son más vistosos al gran público y siento que puedo competir en diseño con cualquier blog, sea de una empresa o de otro ciudadano. Igualmente, uso mi blog a veces para difundir canciones y vídeos con mensajes que considero importantes para el crecimiento espiritual de la gente y, de tener que pagarlos, no los podría postear.
Los miembros de la plutocracia son conscientes, como adultos con sentido común que son, que al poner el obstáculo del dinero está cerrando la boca a mucha gente incómoda que les quita audiencia y que tienen un ideario distinto al suyo. ¿Dónde vas a entrar a informarte; en la web de un rico, que ilustra sus post con los mejores vídeos de MTV, o en la web del individualista romántico que no puede pagar ni la tipografía de letra que utiliza en sus monótonos escritos?. Y, que duda cabe, ¿no es peor el mundo frívolo que nos vende el millonario al mundo nuevo que refleja el revolucionario anónimo?
Olvidamos que muchas grandes obras se han producido dejando en segundo plano el dinero. Cuando una película se hace sólo por y para el dinero (Transformers, Monstruos S.A, etcétera...) se crea un subproducto vendible y fácilmente olvidable, pero cuando un film se hace como juguete innovador (En Busca del Arca Perdida) o como apelación a los sentimientos (El Graduado, El Padrino...), aunque cueste sólo 4 millones y sea un fracaso de taquilla el éxito estará vivo en el corazón de la gente y los artistas que participaron en la obra verán enriquecido su currículum y su prestigio social. ¿No es eso lo que más importa?.
Dustin Hoffman, nominado a un Oscar por El Graduado, fue a la ceremonia con un esmoquin alquilado. En Busca del Arca Perdida se hizo con un coste total de 4 millones de dólares, el presupuesto que muchos daban sólo a la primera escena. Otro ejemplo; el cine americano de los 70 es genial porque, aunque se hacía para sacar pasta, era con pocos fondos y apelando a los sentimientos de la nueva conciencia. ¡Y cómo triunfaron!.
Robert De Niro no era nadie cuando fue cogido para hacer de Vito Corleone en El Padrino II. Tras esa interpretación Robert ganó un Óscar y hoy es uno de los mejores actores del mundo. ¿Creéis que hoy se hubiera pensado en contratar a un don nadie para protagonizar lo que iba a ser un gran éxito de taquilla?. Otro ejemplo; Blade Runner fue un fracaso de taquilla y hoy es arte y los que participaron en ella tienen una joya en su historial que, de seguro, les ha reportado innumerables beneficios.
Qué bello sería este Planeta si el dinero no lo moviera todo. Si trabajáramos sólo 2 o 3 horas y el resto del tiempo fuera nuestro; para estar con la familia y, naturalmente, para publicar nuestros propios libros y películas en nuestras propias asociaciones, juntados de modo cooperativista con otros autores y directores, aprendiendo entre todos. Qué mejores serían las películas sobre la clase trabajadora si fueran protagonizadas por auténticos trabajadores, y qué buenas serían las novelas sobre el hambre si los que las escribieran fueran los mismos obreros que, con el capitalismo y el fascismo, pasaron necesidades.
Vivimos en un mundo asqueroso, donde los "artistas" son burgueses idiotizados por su pompa de cultura basura, recordando los tiempos de la Guerra Civil como si desde entonces no existiesen los trabajadores explotados y viendo el arte como una expresión de la vida diáfana y disoluta que, realmente, sólo tienen los ricos que juegan a ser pobres. La cultura es hoy un fraude, cuando podría haber sido una obra noble de la sociedad en la que vivimos. Los que acuden a los Goya firman leyes contra el pueblo porque "son artistas y protegen su arte", pero son en realidad la sombra del materialismo que dicen combatir con su supuesta espiritualidad.
¿Artistas? El arte no es un trabajo, ¡es una faceta más del ser humano!. Nadie debería cobrar por hacer un papel, nadie debería cobrar por pintar un cuadro y nadie debería cobrar por hacer deporte. No son trabajos, son sentimientos.
De hecho, los derechos por las obras ni tan siquiera pertenecen hoy a seres humanos, a gente de carne y hueso como tú y como yo. Son propiedad infame de personas jurídicas inmortales lideradas por ejecutivos que han vendido su alma al diablo por un descapotable y que nunca en su vida han creado nada salvo, eso sí, despidos improcedentes y arrogancia.
La Revuelta de Oliverteller usa gran cantidad de imágenes de otros sin pagar ni Copyright ni leches fritas. Con ellas ilustro mis artículos y así son más vistosos al gran público y siento que puedo competir en diseño con cualquier blog, sea de una empresa o de otro ciudadano. Igualmente, uso mi blog a veces para difundir canciones y vídeos con mensajes que considero importantes para el crecimiento espiritual de la gente y, de tener que pagarlos, no los podría postear.
Los miembros de la plutocracia son conscientes, como adultos con sentido común que son, que al poner el obstáculo del dinero está cerrando la boca a mucha gente incómoda que les quita audiencia y que tienen un ideario distinto al suyo. ¿Dónde vas a entrar a informarte; en la web de un rico, que ilustra sus post con los mejores vídeos de MTV, o en la web del individualista romántico que no puede pagar ni la tipografía de letra que utiliza en sus monótonos escritos?. Y, que duda cabe, ¿no es peor el mundo frívolo que nos vende el millonario al mundo nuevo que refleja el revolucionario anónimo?
Olvidamos que muchas grandes obras se han producido dejando en segundo plano el dinero. Cuando una película se hace sólo por y para el dinero (Transformers, Monstruos S.A, etcétera...) se crea un subproducto vendible y fácilmente olvidable, pero cuando un film se hace como juguete innovador (En Busca del Arca Perdida) o como apelación a los sentimientos (El Graduado, El Padrino...), aunque cueste sólo 4 millones y sea un fracaso de taquilla el éxito estará vivo en el corazón de la gente y los artistas que participaron en la obra verán enriquecido su currículum y su prestigio social. ¿No es eso lo que más importa?.
Dustin Hoffman, nominado a un Oscar por El Graduado, fue a la ceremonia con un esmoquin alquilado. En Busca del Arca Perdida se hizo con un coste total de 4 millones de dólares, el presupuesto que muchos daban sólo a la primera escena. Otro ejemplo; el cine americano de los 70 es genial porque, aunque se hacía para sacar pasta, era con pocos fondos y apelando a los sentimientos de la nueva conciencia. ¡Y cómo triunfaron!.
Robert De Niro no era nadie cuando fue cogido para hacer de Vito Corleone en El Padrino II. Tras esa interpretación Robert ganó un Óscar y hoy es uno de los mejores actores del mundo. ¿Creéis que hoy se hubiera pensado en contratar a un don nadie para protagonizar lo que iba a ser un gran éxito de taquilla?. Otro ejemplo; Blade Runner fue un fracaso de taquilla y hoy es arte y los que participaron en ella tienen una joya en su historial que, de seguro, les ha reportado innumerables beneficios.
Qué bello sería este Planeta si el dinero no lo moviera todo. Si trabajáramos sólo 2 o 3 horas y el resto del tiempo fuera nuestro; para estar con la familia y, naturalmente, para publicar nuestros propios libros y películas en nuestras propias asociaciones, juntados de modo cooperativista con otros autores y directores, aprendiendo entre todos. Qué mejores serían las películas sobre la clase trabajadora si fueran protagonizadas por auténticos trabajadores, y qué buenas serían las novelas sobre el hambre si los que las escribieran fueran los mismos obreros que, con el capitalismo y el fascismo, pasaron necesidades.
Vivimos en un mundo asqueroso, donde los "artistas" son burgueses idiotizados por su pompa de cultura basura, recordando los tiempos de la Guerra Civil como si desde entonces no existiesen los trabajadores explotados y viendo el arte como una expresión de la vida diáfana y disoluta que, realmente, sólo tienen los ricos que juegan a ser pobres. La cultura es hoy un fraude, cuando podría haber sido una obra noble de la sociedad en la que vivimos. Los que acuden a los Goya firman leyes contra el pueblo porque "son artistas y protegen su arte", pero son en realidad la sombra del materialismo que dicen combatir con su supuesta espiritualidad.
¿Artistas? El arte no es un trabajo, ¡es una faceta más del ser humano!. Nadie debería cobrar por hacer un papel, nadie debería cobrar por pintar un cuadro y nadie debería cobrar por hacer deporte. No son trabajos, son sentimientos.
De hecho, los derechos por las obras ni tan siquiera pertenecen hoy a seres humanos, a gente de carne y hueso como tú y como yo. Son propiedad infame de personas jurídicas inmortales lideradas por ejecutivos que han vendido su alma al diablo por un descapotable y que nunca en su vida han creado nada salvo, eso sí, despidos improcedentes y arrogancia.