01/05/11

El Puente Más Peligroso del Mundo: El Puente del V Centenario




El puente más peligroso del mundo se encuentra en Sevilla, España. Su nombre es Puente del V Centenario y se llama así porque se realizó para la Exposición Universal de 1992, donde se celebró el V aniversario del Descubrimiento de América.

Tiene 2.018 metros de largo y su fin es cruzar el Canal Alfonso XIII del Río Guadalquivir, de sólo 180 metros de ancho. Se encuentra en la carretera SE-30; la única ronda de circunvalación de Sevilla.

Al ustar ubicado en el Puerto de Sevilla y, para permitir la entrada de embarcaciones sin ser levadizo, se construyó a 60 metros de altura rasante sobre el Río, creándose una empinada cuesta de ascensión de 1 kilómetro de largo a ambos lados.

Se hizo a modo de puente colgante, similar al Golden Gate de San Francisco, lo que genera una impresión añadida al conductor. Las dos magnas estructuras que sostienen las vigas de acero tirantes miden 110 metros de altura.

Geográficamente es la entrada a Sevilla de todos los habitantes de la Comarca del Aljarafe, soportando un tráfico de 150.000 vehículos (incluidos camiones) al día; más del doble de cuando fue inaugurado en 1992. En 1998 ya se encontraba al límite de su capacidad.

La SE-30, por donde se circula para acceder, tiene 3 carriles por sentido, pero el Puente sólo tiene dos carriles por sentido más un carril reversible central. El carril reversible informa de su apertura para un sentido u otro con carteles luminosos situados a la entrada, en el transcurso y a la salida del puente. Los vehículos del tercer carril de la carretera, al ver cerrado el carril reversible, deben pasar en masa al carril de su derecha provocando complicaciones de circulación. Los camiones circulan por el último carril de la derecha.

No existen separaciones entre los carriles más allá de las líneas y el carril reversible está señalizado con luces en el suelo. Los carriles sólo miden 235 centímetros de ancho y no existe arcén. El peatón cuenta con una acera a ambos lados, separada del tráfico por un muro de cemento, que sólo tiene el ancho de una persona y donde se encuentran, además, fijados los tirantes del Puente. Al no existir acerado a la entrada o salida del Puente, en la SE-30, y por el obstáculo de los tirantes la acera se encuentra vacía.

El asfalto se encuentra en pésimo estado, en gran parte por las dificultades que traería consigo cortar el céntrico Puente para su reparación. En consecuencia de todo lo dicho anteriormente el puente tiene varios accidentes al día, algunos de ellos mortales.

El Puente se sitúa en la carretera SE-30 donde pueden alcanzarse velocidades de 80 kilómetros hora pero, para evitar accidentes, al entrar en el Puente el límite se reduce a 60 kilómetros por hora, con un radar de control de velocidad cada pocos metros para multar al vehículo que supere ese límite. El Puente del Quinto Centenario cuenta, además, con innumerables cámaras de Tráfico.